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RCL - Fiabilidad centrada en la lubricación

Nuestro método se basa en el principio de la cascada: cada paso se basa en la información recopilada en el paso anterior. El resultado es un enfoque planificado, estandarizado y repetitivo que asegura el éxito a la vez que reduce los costes y la mano de obra asociada.
Las diferentes etapas del proceso pueden agruparse en cuatro fases. La fase de auditoría/evaluación es un requisito previo para el establecimiento de un plan de lubricación.

Fase 0: Evaluación

Este primer paso consiste en evaluar el desempeño de las prácticas de lubricación actualmente activas en su empresa. Esta evaluación es esencial ya que permite establecer objetivos de progreso claramente definidos pero también sirve como referencia para la evaluación de futuras mejoras.

Este análisis se basa en entrevistas (discusiones abiertas) realizadas con las partes involucradas en todos los niveles de la jerarquía. El informe de estas reuniones se transpondrá en nuestra herramienta de procesamiento: una lista de más de 150 preguntas, clasificadas en 12 capítulos. A cada pregunta se le asignará una ponderación (si es necesario), así como una respuesta positiva (1) o negativa (0). Luego se calcula un valor promedio por capítulo.

 

A continuación se muestra el listado de capítulos tratados:

  • Estandarización, consolidación y compra de lubricantes
  • Almacenamiento y manejo de lubricantes
  • Plan de análisis de lubricantes
  • Procedimiento de toma de muestras para el análisis
  • Control de la contaminación sólida y líquida
  • Formación al personal de lubricación
  • Prácticas de lubricación y relubricación
  • Gestión del Programa
  • Procedimientos
  • Objetivos y evaluaciones
  • Control de fugas
  • Mejora continua

Cada aspecto representa un pilar del sistema de gestión de lubricación, y tras la auditoría tendrá una visión clara y pragmática de sus fortalezas, sus puntos débiles, objetivos adaptados a su realidad, así como el plan de acción a seguir para lograr estos objetivos.  

 

Fase 1: Estudio

Esta fase consiste en actualizar la lista de todas las máquinas afectadas por el plan de lubricación, visitarlas una por una y evaluar el estado de la lubricación de cada componente en condiciones reales.

 En esta fase se incluye un listado, en formato Excel, de todas las máquinas. Recopilándose la siguiente información:

  1. Referencia funcional (número de estación)
  2. Ubicación (área, edificio, habitación, piso, etc.)
  3. Número de puntos de lubricación
  4. Cantidad de lubricante
  5. Tipo de lubricante (especificaciones del fabricante)

Con esto conseguimos determinar las necesidades básicas de cada equipo.

Cada elemento de la maquina lubricada se numera con un punto de lubricación y cada punto implementado en nuestra base de datos, siguiendo las siguientes características:

  1. Elección de lubricante;
  2. Frecuencia de relubricación (vaciado, adición de grasa, adición de aceite, etc.)
  3. Método de lubricación
  4. Filtración recomendada
  5. Secador recomendado
  6. Frecuencia de la toma de muestras.

Nota: No todos los puntos son necesarios para el plan de lubricación.

 

Fase 2: Implementación del plan de lubricación

La implantación del plan es la clave para la efectividad de un programa de lubricación eficiente y rentable. Integra los procedimientos recién definidos con los procedimientos de mantenimiento existentes para garantizar una transición sin problemas.

La implementación del plan de lubricación se hace en distintas etapas.

1. Redacción de procedimientos

Durante esta fase se generan procedimientos basados ​​en las mejores prácticas de lubricación. Esta fase está estructurada de acuerdo con los métodos de I-care para garantizar la eficiencia y la efectividad al tiempo que se reduce el tiempo requerido para su finalización.

El propósito de estos procedimientos es servir como documento de referencia, detallando paso a paso cómo se llevarán a cabo las tareas de lubricación, para que coincida con las mejores prácticas de la industria. Se introducirán fotos e ilustraciones en estos documentos para familiarizarse rápidamente con las tareas a realizar.

Las hojas de trabajo simplificadas orientadas a la realización de la tarea se publicarán en paralelo. Estos documentos se integran fácilmente con órdenes de trabajo preventivas y predictivas.

2. Implementación de los procedimientos

Este paso permite la integración de procedimientos completos y abreviados en los programas de gestión de mantenimiento existentes. De esta manera, la carga de trabajo puede optimizarse eliminando tareas con bajo valor agregado.

3. Modificación de equipos

La implementación de una lubricación de calidad inevitablemente requiere la adaptación de equipos críticos para un mejor mantenimiento y fiabilidad. Este paso incluye, por ejemplo, añadir/modificar componentes para mejorar el vaciado, rellenado, limpieza, filtración, inspección de rutina o muestreo. Se propondrán todas las mejoras, pero no se incluye ninguna modificación del equipo en esta oferta.

4. Rutas de lubricación y distribución de tareas

El paso final es transferir los procedimientos a las rutas de lubricación para permitir la planificación del trabajo. Dependiendo de los hábitos de la unidad de producción, se crean rutas diarias, semanales o mensuales en función de los tipos de tareas a realizar (vaciado, recarga, reemplazo del filtro...), la ubicación geográfica de las máquinas, el tipo de lubricante y las frecuencias recomendadas. 

Estas rutas crean una estimación de la mano de obra necesaria para cada una de ellas.